El baño
Hay una ducha al fondo
de la casa
y cada tardecita
después del calor, el río
los mates, las conversaciones
sudorosas en el porche
es la hora del baño
Atravieso los ligustros
dejo la toalla en una rama
el jabón
sobre un tronquito
hachado al ras; un mínimo
preparativo antes de hacer
correr el agua
Fría al comienzo
después más tibia
llega la que el sol
abrasó en el tanque
de fibrocemento
el día entero
Al aire libre
la caña de ámbar
vuelve encantamiento,
el rito diario;
me lavo la cabeza
me bajo los breteles,
la malla y vigilo, casi
con inconsciente cuidado
que los sonidos sean
los habituales:
algún zorzal
que levanta vuelo
una gallineta que picotea
las últimas migas
en el pasto, esa quietud
atardeciendo
las casas vecinas
y la variedad inabarcable
de hojas y ramas en el monte
extasiadas rozándose
Me enjabono
la espalda, los hombros
arden y otra vez el agua
reciben plácidos,
más sensible
el borde sin solear
del cuerpo siempre enmallado;
los pelitos de la vulva emblanquecen
con la sedosa jabonada
y los pezones se agrandan
bajo las marcas
geométricas del escote
Abro por completo la ducha
y el caudal
cae a brochazos
casi helada me apura
fuera del letargo
de la respiración;
hasta que cierro y vuelvo
al calor de las telas
al sigilo en la toalla
mientras el agua
por la zanjita
perfumada corre
como un suspiro aliviado
como un instante amoroso
y su exigente vigilia
No sabe nadie
nadie presencia
mi tarde detrás
del arroyo;
piedrita que alguien regala
y al aceptarla toma
la forma de tu mano;
no tiene valor
no se cotiza
ni siquiera se pone
en una vitrina
de objetos exóticos;
se vive con poco
con nada
se hace un reino
Alicia Genovese
Para comenzar con una maestra... una grande de las letras argentinas!!!
Arcadia
4 comentarios:
Publicar un comentario


22 de mayo de 2010 a las 12:30
arcadia. que sorpresa!!!! me encanta esta poesía,excelente primer pisada. je Me parace muy interesante como Alicia Genovese se detiene en este rito diario que es para mi un privilegio, pero que tantas veces no registramos...el agua fría a veces te apura pero también el agua en la temperatura exacta te dice en silencio y en esta intimidad secreta que se genera, que nada puede ser tan grave... el agua te acaricia las ideas, te devuelve en ciertos días la calma perdida. El baño nuestro de cada día, y el baño de cada uno con sus manias. "se vive con poco con nada
se hace un reino "
ESPERAMOS MÁS SOPRESAS ARCADIA.. Y algún regalo de esa poeta que vive adentro tuyo, o afuera, en el aire, en TODAS PARTES.
22 de mayo de 2010 a las 22:56
...lo poco es insondable cuando de una vez por todas se aprende a vivir! La capacidad descriptiva de Alicia es uno de sus fuertes, al tiempo q hace algo tan sencillo como describir, prepara el momento donde la poesía dará el salto y si es posible, el lector con ella.
Saludos Andrea y thanks por el espacio.
Arcadia
23 de mayo de 2010 a las 12:52
muchas gracias arcadia por este aporte! me encanto, muy lindo! creo que me fue inevitable mientras lo leía irme imaginando cada paso de este ritual...y quizas tambien ahi al borde de un arroyo...con el calor de verano de compañia.
me dió ganas de unas tardecitas de verano, de los mates y de ese alivio del agua que de alguna manera le pone fin por unos instantes al sudor del calorcito.
24 de mayo de 2010 a las 10:21
Muy linda esta poesía! Tenés razón, Arcadia. evidentemente esta poeta tiene su fuerte en la descripción. Uno puede convertir cada verso en un "fotograma" y leer el poema entero como si fuera una película.
Me quedé pensando, después de estas palabras, cuántas cosas constituyen placeres diarios y por repetirlos mecánicamente casi no los percibimos. Yo agregaría al ritual diario del baño, el desayuno de las mañanas y la cama con sus frazadas calentitas en invierno (y si, encima, en la mesita de luz hay un libro..ni les cuento!)
Un gran saludo y esperamos mas aportes!