y cuando los miro como van descubrinedo el mundo, su mundo.
cuando van probando los sabores que para nosotros son ya tan cotidianos y aburridos.
cuando sus caras de asco ante eso nuevo y luego de haberlo procesado y estudiado su gusto deciden pedir más.
cuando sus tropezones son solo caídas, con las que solo se solucionan volviendo a empezar otra vez, y a veces estas otras veces van cargadas de lagrimas en sus ojos, porque ese tropezón fue fuerte.
cuando los escucho emitir sonidos que salen de su más profundo interior tratando de interactuar pero en varios casos entendiendose solo ellos.
cuando sus sonrisas nos dan el gusto de sabernos vivos.
cuando nos sorprenden pidiendo nuestras manos para avanzar un paso en su andar y sentirse acompañados.
cuando sus berrinches son todavía tan primitivos.
cuando escuchan tan atentos nuestra manera de transmitirles los sonidos y palabras del mundo.
cuando duermen con nosotros y nos dan su calor y sus sonrisas de amaneceres ansiosos por empezar el nuevo día.
cuando les hablamos aún sabiendo que no nos contestarán a nuestra manera.
cuando les regalamos canciones y ellos las bailan.
cuando me enseñan a seguir conociendo el mundo y verlo cada día como una nueva oportunidad.
cuando los hacemos que empiezen a ser nuestros amigos en nuestras cotidianeidades para así después extrañarlos y querer más atardeceres juntos... es que digo que alegría que me da tenerlos conmigo.
dedicado a mi dos bellos sobrinos, por tanta alegría!
lali
4 comentarios:
Publicar un comentario


11 de mayo de 2010 a las 18:22
Que lindo Lali!!! Sé de que hablás porque mi sobrina también cambió mi perspectiva de la vida en muchos aspectos.
Hace poco pensaba también esto de las cosas que tenemos tan naturalizadas y hacemos casi mecanicamente y para ellos es toda una experiencia. ¡Que bueno sería volver a tener ojos de niños y recuperar la capacidad de asombro de lo que nos rodea! Y que bueno sería también tener su inocencia y reir con tantas ganas (aunque sea siempre del mismo chiste)...
A mi, la sonrisa de mi sobrina me dió una nueva razón para seguir parada en este mundo y me dio, sobre todas las cosas, esperanza en el futuro..
Un beso grande!
11 de mayo de 2010 a las 19:08
Me mori....y me mori de nuevo, jaja. Cuanta ternura Lali!!! ( y anni). No tengo sobrinos de sangre pero si del corazón y la verdad cada momento que comparto con ellos es magico. ES COMO VER LA VIDA CON OTROS OJOS. Y a pesar de que practicamente toda mi vida estuve rodeada de niños, en este momento de la vida es distinto...los hijos de las amigas SON distintos (y ni me imagino los hijos de hermanos).
Les regalo estas tiernas palabras de Serrat:
A menudo los hijos se nos parecen,
y así nos dan la primera satisfacción;
ésos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.
Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, (dicen) que hay que domesticar.
Niño,
deja ya de joder con la pelota.
Niño,
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
con nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.
Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada
y en cada canción.
Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un día
nos digan adiós.
Y yo se las dedico a Manuelito, Paz, Justina y Juan Cruz.
13 de mayo de 2010 a las 8:34
les confieso yo también estoy asombrada de mis palabras...y de exponerlas! pero es inevitable que no hayan modificado mis días estos niños...llegaron en un momento de muchas ausencias y llenaron esos huecos de tantas alegrías!
13 de mayo de 2010 a las 20:44
MUY LINDO ARUAL LO QUE ESCRIBISTE!!!.si... la verdad que cuando uno contempla a los chicos, es casi como un percepción milagrosa de la vida. ESA SORPRESA CONSTANTE,,, ESA ENERGIA PARA ABSORBER CADA PEDAZO DE MUNDO,,, aunque se pierda el equilibrio, o el descubrimiento lleve días de paciencia.. esa risa contagiosa, esa mirada ingenua de la vida... los inquietantes por qués, los convincentes llantos. Jugar. NO DEJAR DE JUGAR. NO ESTARIA NADA MAL, RESCATAR A NUESTRO NIÑO INTERIOR UN POCO MÁS SEGUIDO NO???